Will you let me take care of you?

The other day I saw the most over-the-top wedding proposal. And although it was AMAZING, part of me (probably the jealous me) felt it was a “show”, until I heard the part when he asked:

“Will you let me take care of you for the rest of my life? Will you let me be your husband? Will you start a family with me?”

(Aaand the tears waterfall started). Wise selection of words. He didn’t ask her to be his wife… he asked if she’d let HIM be her husband. She is so special, that he needed to express how he wants her to be his family. And the 1st one: Will you let me take care of you for the rest of my life?

That means so much more than the literal meaning. An independent, self-sufficient woman don’t need a man to “Take care” of her… but still, those words are so powerful beyond physical. It means a man will truly take care of your heart, your soul. Will give you the warmth money can’t buy. Will make you feel so empowered that you can conquer the world. – Taking care of someone isn’t an easy job. If it was just paying the bills, or buying her a car, the task would be easy: just go out and make money. But taking care of the heart and soul… that’s a true man/soul mate’s business.

(Huge bonus when you take the time and effort to say those meaningful words in SUCH AN AMAZING way… had the chance of meeting them, and couldn’t help the need to say something. What can I say? I’m a sucker for love stories.)

Watch the video here: http://www.buzzfeed.com/maycie/this-is-the-most-sensational-elaborate-over-the-top-wedding

Advertisements

Love

It’s corny, I know. But Love never gets too old for me. There’s gotta be a major reason… for once, we were all (hopefully) made out of love, out of passion, out of the strongest and most animalistic expression of the human being.

Love_and_Romance_Wallpapers46

It’s in every fiber of our beings; love is what we are.

But… I am sometimes debating with my spiritual and social self about right or wrong. We are constantly questioning the existence of love because of the constant failed marriages and relationships.

Is it that amazing/fantastic/breathtaking/frantic love doesn’t exist, or… are we just poorly managing our expectations?

An actor struggles thru auditions, long hours of shooting, months out of a normal life…  just for the release of a movie or show that will (hopefully) capture every heart that watches it. Should that come to an award, an that actor will never doubt going thru the whole struggle again just to live one more time the inexplicable thrill of those minutes of absolute astonishment.

Isn’t that what love is supposed to feel like?

I still haven’t found the perfect match for my high expectations, but, should I find what I’ve ever dreamed of in the matter of love, there will be no doubt in my mind that the heartbreaks and low moments will be worth the result of award season.

I don’t know if the “forever” or “till death do us part” exist (hence the spiritual debate), but I do know and feel with every fiber of my being that love do exists, and we are made to experience it. Over and over…(Hopefully with the same ‘perfect’ match).

He knew how to make her smile

I’m still not sure what it was, but he sure knew how to make her smile.

While everything seemed wrong, still, he had a special light.

As if an angel has laid down on him, he knew all he needed to do.

 

A good-morning came always unannounced. In the shape of a call, a kiss or a cream-cheese toast.

 

The demons were covered by endless surprises that kept her captive.

What was it? It was as if an angel lived temporarily on him.

But whatever it was, he surely knew how to make her smile.

 

E-mails and notes, letters and songs, flowers and love… he sure knew how to make her smile.

 

But now-a-days the angel’s gone. And her smile is just a thought. She keeps a secret in her book; the smiles seem fake, the thoughts a shame, but she surely knows she smiled, cause she has felt loved.

 

(Excuse my english)

Aun recuerdo cuando mi padre me trajo de regalo una muñeca grande, Fantástica, que daba a luz a una bebé…..pero era negra.

2692146060_fb5864eab6

Recuerdo mi decepción. No me juzguen, aún jugué con mi muñeca, pero en el fondo tenía tantos deseos de que mágicamente se convirtiera en una blanca ojos azules. ¿Por qué mi moreno padre me llevó una muñeca negra? Vaya decepción. También recuerdo las incansables horas que duraba “encremándome” con la esperanza de que las blanqueadoras me conviertan en… blanca!

Hoy, no tengo más que vergüenza de haberme dejado llevar por tantos años por la mala idea que tenemos en nuestro país de considerar lo negro como malo o inferior. No hay dudas, los dominicanos, mayormente negros, somos racistas.

Gastamos lo que no tenemos en alisados y tintes rubios. Criticamos a las que salen con su hermoso afro o simple pelo rizado. Amamos a los blanquitos que nos ayudarán a “limpiar la raza”, y de inmediato juzgamos al “prieto viejo”.No fue hasta que viví en Minnesota en el 2005 que me di cuenta de la belleza de mi color (porque todo blanco lo admiraba).

Videos como ESTE me hicieron recordar lo que se nos siembra en la mente y el corazón, y al mismo tiempo me hizo aguar los ojos al darme cuenta de que los mismos prietos nos sentimos inferiores y menos adorables que los blancos.

En los últimos meses he hecho un trabajo de interiorizar y ayudarme a ver a las personas por su espíritu, por lo que sus ojos dicen, no por su color. Y he encontrado más luz en la oscuridad.

Y en el plano físico, acaso han visto…

-Cosa más fabulosa que una negra con glamour?

-Labios más bellos que unos carnosos oscuros?

-Pieles más envidiables que las color chocolate, por su brillo y textura?

-Elegancia mayor que un empresario negro ensacado?

He conocido blancos que me asustan, y negros que me hacen sentir en casa.

Aunque la mayoría de mis amigos siguen siendo blancos, es cuestión de casualidad, no de decisión. Solo quise escribir esto como desahogo, e incluso respuesta, a gente como “ese amigo mio” que me advirtió: “Namá te digo, no te atrevas a meterte en amores con un prieto feo”. Bendecida sería de encontrar el amor de mi vida, del color que venga.

(Y acerca de cosas vergonzosas, escandalosas, etc….. lamentablemente todas las razas lo hacemos).

Me atreví!

Muchos se preguntarán qué hace una joven que trabajaba en noticias haciendo un concurso de “fitness”. Le juro que a veces yo me hago la misma pregunta. Pero dado el apoyo y los motivadores comentarios que me han puesto en las redes sociales, les merezco una explicación, y con suerte servirá de inspiración.

Me mudé a Los Angeles, California, a principios del 2012. Un cambio radical, para perseguir un sueño igual de “extremo”, pero es justo el que me hace erizar la piel: actuar.

En poco más de un año he aprendido más de mi, que en mis otros 24. Y dentro de eso descubrí mi falta de fuerza de voluntad y paciencia para algunas cosas, como cuidar mi físico. Entrenando, un día cualquiera, se me acercó un entrenador, a través de mi novio, que me habló de las competencias de Bikini, donde muestras mujeres definidas, pero no “súper musculosas”. Me reí, y le dije: estás viéndome? cómo se te ocurre que puedo estar en un concurso de bikini? y me respondió: si! te estoy viendo, y si te comprometes a un estilo de vida lo puedes lograr.

Si un extraño cree en mí, por qué no habría yo de hacerlo? Ahí inició mi cambio. Fácil? para nada. Entrenaba 5 días a la semana, 2 horas, con un entrenador que me forzaba al máximo. Pero luego de 2 meses, con lo que él me mandaba a comer (mucho!), apenas vi resultados físicos. Luego contacté a Juan José Roselló para nutrición. Mi entrenador se sintió insultado, y me dejó. Por lo que trabajé vía online con Juan José por los próximos 3 meses. Sin duda, forzarme sola en el gimnasio no fue fácil. No volví a entrenar tan duro, porque mi mente muchas veces me defraudaba antes que el cuerpo. Pero con su guía lo logré!

Así como yo me reí del entrenador, algunos amigos se rieron de mi cuando dije “haré una competencia de bikini”. Eso fue inspiración suficiente para terminarlo.

Aunque sabía que muchas habían entrenado más duro, por más tiempo, algunas con químicos, algunas con más disciplina en la dieta… Yo, era la mejor yo que he tenido… y nadie puede quitarme eso. Bikini, bronceado, maquillaje, pelo, tacos, poses, sonrisa, músculos….. Y heme aquí en tarima! Lo logré!… yo sí tengo esa fuerza de voluntad y disciplina, solo no lo había desarrollado.

Esta es mi propia metáfora… nada bueno se logra sin esfuerzos ni sacrificios, pero es posible; con dedicación puedo terminar lo que he iniciado, aunque quiera tirar la toalla mil veces…. Yo Puedo!!

Aquí algunas fotos de la competencia de MuscleContest.com NPC 2013. 8dcfb3d6d4e4f26c7491b6b08b8cda6a 91b35fe86d2e9be9248e727b5d2d3cca bce447a5f3f8e7e72061b3544fd71c75 c8022981bb8cf9983a347714404a012e

 

Recomendaciones para un ex-presidente

Estimado Ex presidente,

 

Me ahorro el “señor”, por eso de que estamos en economía. Aunque supongo que usted no entenderá lo que eso significa para el pueblo, porque la suya está blindada.

 

Como bien sabrá, el Nueva York Chiquito se ha derrumbado, junto con la vergüenza, la ética y moral. Por eso no me sorprende que el grupo de políticos que ha dirigido mi país en los últimos 8 años le valga madre como viva el resto de los dominicanos.

 

Siempre pensé que usted y su grupo le habían cambiado el significado a la política, pero ahora que lo pienso bien, me doy cuenta que solo ha cambiado el orden de las palabras (como el cuento aquel de la coma y el sargento), pues en vez de ustedes servirle al pueblo, el pueblo le sirve a ustedes. Mínima diferencia usted dirá. Y como mínima es, supongo entiende que tiene nada que ver con el desastre que vive mi país hoy.

 

Pues como mucho le gusta a usted leer, me he tomado la molestia de hacer unas recomendaciones. Honestamente no le hablaré de política ni bienes, pues mucho sabe usted de eso. Más bien le hablaré de destino y karma.

 

Dado que a usted y a su grupo no le pesa la conciencia de lo que le han hecho a todo un pueblo, le quiero recordar que sus acciones afectan directamente a los suyos. Yo no se usted, pero yo no pudiese dormir sabiendo que he hecho algo que afectará física, emocionalmente o en forma de karma a un hijo mío.

 

Se que el “éxito” es más rápido cuando se camina por encima de todos, y se toma lo indebido… pero le animo a leerse “Las siete leyes espirituales del éxito” de Deepak Chopra. Creo que lo que usted y sus seguidores consideran éxito, les costará más caro que los 187mil millones que nos han quitado a los dominicanos.

 

También me gustaría compartir el libro “Este es tu momento” de Joel Osteen. Cuando se habla de espiritualidad y creencias, basado en leyes universales, no en lo que un dirigente-católico-que-juega-con-mi-dinero dice, nos damos cuenta que de las peores situaciones salen las mejores. No tengo duda que mi país saldrá de esta, a empujones, lloros y lamentablemente incluso muertes. Lo hemos hecho antes. Lo que no se es si su conciencia y la de los suyos aguantará lo que viene. Pues para nosotros la frase especial es “Nada es mas oscuro que cuando va a amanecer”, pero para usted ya amaneció, con mucho dinero que no le pertenecía.

 

Y por último, como estoy en esto de la actuación, le quisiera recomendar el libro “STOP ACTING” de Harold Guskin. Las mejores actuaciones se dan cuando el actor realmente cree en la situación que está viviendo, pues ahí no se ve actuación alguna. Pero ya ni usted cree en su discurso, por eso le invito a revisar la realidad de su personaje.

 

A mi me han ayudado, espero que a usted también,

 

Susana Rodríguez           

Dominicana en el exterior, buscando un sueño que le robaron de su país.

 

 

Mis Fantasmas

Mis fantasmas hoy no están en paz.

Mis fantasmas han decido salir a pasear.

Irónico como el sonido de las teclas los hacen despertar.

Pasean como el pasado que añoro.

O se acercan como el futuro que aún no llega.

O se sientan en mi regazo a recordarme cada sueño, cada meta, cada anhelo…

Esos que te hacen despertar cada día para luchar por ellos si el sol te despierta del lado correcto…

…O esos que te hacen sentir devastado e incompleto si una nube se pasa por tu lado.

Mis fantasmas no están en paz… esos que ni siquiera sabía que existían.

Pero mientras mas capas quito de mi ser, mientras mas vulnerable me puedo ser, mientras más cambiante mi alrededor es, más cerca del cielo me ves.

Mis fantasmas no están en paz, pero un par de lágrimas solo limpian el camino para encontrar los próximos 50 metros a recorrer.

 

S.-

Aprendí…

Imagen

Mientras pasa el tiempo nos damos cuenta que aquello de “amiguitos para siempre” es una de las más grandes mentiras que decimos… y con tanta pureza que lo hacemos.

Hace unos años me sentía muy mal de no mantener las amistades que tanto aseguré durarían para siempre… aquella amiga a la que le pedí que fuese mi dama de honor el día que me case, hoy apenas la sigo a través de Facebook…

Pero hoy en día me doy cuenta, no sin sentirme culpable, de que las personas pasan por nuestras vidas por un motivo y solo algunas, muy pocas, son las que se quedan para siempre.

Analizando y asumiendo esta posición, me decidí a aceptar a todos los que pasen por mi vida, y sin rabia por su marcha, trato de analizar lo que han dejado en la mía.

…De mi amigo James aprendí que la música debe ser el alma de todo, incluyendo el centro de tu relación con Dios.

… De mi amigo Rashaun aprendí que “al que madruga Dios le ayuda” y el significado de “I work hard, I play harder”.

… Con mi amiga Minnie vi el perfecto ejemplo de que una positiva actitud trae positivos resultados. Y con mi amiga “X” vi el perfecto ejemplo de lo contrario.

…De mi amigo Tommy aprendí lo que es estar ahí para el otro…

…De mi amigo Mac aprendí paciencia, y de mi amigo Jeb aprendí balance.

…De mi amigo Chris aprendí que el aguacate se lleva bien con el huevo. Y de Kevin recordé lo maravilloso que es el Peanut Butter y el Captain Crunch.

…De mi amigo Jesús aprendí cómo las frustraciones del pasado pueden seguir siendo tu peso aún después de haber triunfado.

…De mi amigo Marcelle aprendí el valor de hacer relaciones y nuevas amistades.

Y de mi amigo Supy? Pues de ese el valor de la compañía!

Hay tantas cosas que he aprendido en unos pocos meses de haber cambiando mi pensar sobre las amistades… incluyendo el comenzar a analizar el propósito de mi presencia en la vida de mis amigos temporales….

El mejor de todos los aprendizajes vino de un amigo, un querido amigo, que me enseñó que soy merecedora de un amor verdadero, y que no me debo conformar con nada menos… Y eso al final, se traduce en paciencia… la que necesito para todos los aspectos de mi vida. ¿Tu qué aprendiste de esa relación que tanto te dolió?

¡Bailé en la Iglesia!

Católica… así fui declarada y criada; es como un mandato casi automático para la mayoría de los dominicanos. Y orgullosa de serlo. Agradezco a mis padres que me hayan mostrado que hay un ser superior desde el inicio de mi vida. Pero si de católicos hablamos, me avergonzaba admitir que ir a La Iglesia era uno de los actos más pesados en mi vida. De hecho, pocas veces fui a la Iglesia. Y siempre me sentía culpable de no ser el mejor ejemplo de católica en ese sentido.
Pero fui creciendo y acepté que para amar y tener a Dios en mi vida, no tengo que necesariamente llevarme de una religión que toma al pie de la letra algunos mandatos y otros no. Aprendí a identificar las cosas que en la Iglesia me hacían casi alejarme del Señor, y preferí mantener una vida espiritual personal, y al admitir eso, he escuchado a muchas personas que han decidido lo mismo… entonces me pregunté ¿No debería la Iglesia revisarse?
Al llegar a Los Ángeles, mi amiga Marisol me invitó a su Iglesia… para ser honestos estaba predispuesta, pero acepté ir más por un peso moral que otra cosa… Y vaya lección. Encontré uno de los lugares que más me ha llenado en mucho tiempo…. Y ahí la respuesta que buscaba.
“Muchas Iglesias están preocupándose por no perder su “Espiritualidad” sobre la cultura popular, en vez de envolverse en la cultura popular para así, desde dentro, transformarla.” Eso expresó el pastor Touré Roberts, de One Church International… un hombre joven, casado y con hijos, que está envuelto en la industria cinematográfica y apoya actores/compositores/productores y artistas en general.
¡Fantástico! … Así he llegado a una Iglesia donde la música espectacular te inspira y hace mover hasta la última célula de tu cuerpo. (Si canto a todo pulmón en el carro y me divierto, por qué no he de divertirme mientras alabo a Dios?). Jóvenes talentosísimos, con voces espectaculares, que en la semana persiguen una carrera en el mundo artístico, pero ponen su talento a disposición de Dios. Y un pastor que explica la escritura de la manera más digerible posible, con ejemplos de la realidad y hablando específicamente a su público.
Lloré… como una niña lloré, la primera, segunda, tercera, cuarta y quinta vez que fui a misa. Sin explicación. Simplemente el poder cantar y bailar en “La Casa de Dios” me transmitió una sensación simple y llanamente indescriptible.

Y entendí: si este grupo espectacular de jóvenes logra estar en “la industria”, el vacío espiritual que hay entre los que logran “el éxito”, la cantidad de droga y alcohol y la falta de sentido, tendrían que buscar otro lugar. Esa es la actitud… en vez de alejar a los de la industria porque “están corrompidos”.

Ahora espero ansiosa, no solo los domingos, sino también los miércoles para ir a la Iglesia… y dar en la ofrenda no me parece un cargo pesado, sino que entiendo que es lo mínimo que debo hacer en un lugar donde me renuevan las energías y ganas de luchar… de buscar mi misión en la vida.

Y ahora me pregunto… ¿está mal una Iglesia que no te pregunte religión?, ¿que no lleve un patrón estricto que te hace dormitar?, ¿que apoya la cultura popular? etc… pero te hace sentir renovado, inspirado, con fuerzas y a la vez te acerca a gente en la industria que quieres estar?

Susana Rodriguez

Susana Rodriguez

Dominican Actress and Journalist

En busca del Fondant perdido…

Siempre he sido dulcera… que de eso no quede duda! Los buenos suspiros, los cremosos bizcochos, los suaves rellenos , ni muy dulces ni muy amargos, que den una textura impresionante y enviciadora.

Siempre he sido dulcera, pero nada de esas extrañas combinaciones de frutas hechas dulces…. (excepto el cacao, o mejor dicho lo que sale de esa fruta tropical.. que al final no puede ser considerado fruta). Me gustan los tradicionales: chocolate y vainilla… dulces de leche, un toque de caramelo… De hecho, tiendo a ser feliz con una barra de chocolate de postre… soy dulcera y punto.

Pero últimamente me había encontrado con la desdicha de malos sabores… talvez la economía ha hecho que la vainilla no sea más vainilla, sino un polvo que con toques de agua se convierte en supuesta crema de relleno; que el mousse de chocolate sea bizcocho con un toque de mousse. O talvez la  culpa es de la competencia, pues hay lugares con deseos de poner sus postres tan especiales, que con tanta mezcla hacen que uno se empalague de primera vista. Y ni pensar en la famosa crema que da un “toque” a los postres… pero al final comes crema!… .NO NO NO… a mi denme sustancia, quiero comer mi dulce!

Con esas ultimas malas experiencias, y sumando el que debía controlarlos por “dieta”, me había olvidado de ellos (o los había sustituido por simples barras de chocolates), hasta que un día fui a un restaurante en la playa…

(Hay que admitirlo, la playa cambia todo).

Luego de unos ricos camarones al ajillo de entrada, y un desastre de ceviche de dorado que apenas removí y me lamenté porque igual había que pagarlo,  me había resignado a distraerme con la hermosa vista del mar que tenía, y la agradable compañía … (aquí debo aclarar que un mal plato, o tener hambre me pueden dañar todo el día… ya he dicho: NO RELAJEN CON MI COMIDA!).

Pero bien dicen que no hay mal que por bien no venga, y es que si me hubiese comido todo ese ceviche, de seguro no podría “entrarle” al postre…  de hecho, no había pensado en postre… no sabía que tenían postre… hasta que vi en la mesa de al lado a una pareja disfrutando algo extrañamente jugoso, definitivamente chocolate, con una bola de helado… y dije: QUIERO ESO!

Tardaron mucho para llevarlo… estaba cerquita de enojarme (en serio, no relajen con mi comida), hasta que esta maravilla llegó… según escuché se llamaba FONDUE… pero luego dije que eso no es un fondue, y me repitieron: FONDANT… Vaya ignorancia… no conocía del fondant la chica que hace unos meses quiso inmiscuirse en la repostería, pero luego de una inversión en materiales, y tres intentos de bizcochitos con suspiros (muyyy buenos por cierto), se rindió.

Pedimos otro (estaba tan delicioso), pero ya no había más…. ¡DE LO MAS RICO DEL RESTAURANTE NO HABIA MAS!… mi mente se movió casi más rápido que cuando nos llegó la información de la captura de Figueroa Agosto, y armó un sistema organizado de posibles restaurantes con este postre en Santo Domingo donde pueda suplir el deseo que se quedó a medias en la playa.

Haagen Dazs fue mi primera opción… dije: si ellos tienen el mejor helado, y todos hablan de sus deliciosos brownies a la moda, estoy segura que deben tener… VAYA ERROR… un famoso dulce de pedazos de Brownie con chocolate liquido y dos bolas de helado no fue más que otro de esos dulces empalagosos que de solo verlo me saturó… y ni pensar la sensación luego de 3 mordidas… Creo que postres tan elaborados y grandes son una aberración del placer de la sobremesa que hace que salgamos odiando al chocolate… (Perdón, nunca quise decir que lo odiaba… fue solo el sentir del momento).

Gracias a varios vasos de agua, y el empezar de un nuevo día mi amor por el chocolate volvió, y continué ese lunes en busca del mejor FONDANT DE CHOCOLATE… y vaya que Twitter es genial… ¡me dieron una lista de restaurantes!

Al primero que asistí fue a Porter House… me quedaba cerca y me daba la impresión de que podría tener un buen dulce. ¡Así fue!… luego de esperar lo que hay que esperar para un buen fondant, llegó. Un pozuelito con bizcocho de chocolate espolvoreado con azúcar de repostaría y una bola de helado al lado… sin emocionarme, le entré una cuchara…como cuando tentamos un plato haciéndose al horno para ver si está… y brotó el chocolate líquido… ¡estaba en su punto!. Estaba TAN en el punto que luego he ido 3 veces… la segunda no me agradó tanto, tenía más bizcocho que chocolate líquido, pero en la 3era ocasión enmendaron su error…

En medio de esas 3 visitas al primer restaurante, decidí visitar MIX, uno de mis restaurantes favoritos en Santo Domingo, donde también los hacen… tienen dos opciones: uno normal, y uno de caramelo, chocolate blanco y chocolate negro. Lo sé, probablemente dirán que el último suena espectacular… pero la verdad, fue de esos postres que empalagan de una mordida. Y el tener el helado por arriba hace que se derrita al segundo, y terminas con una sopa de dulces que no sabes por “dónde entrar”. De regresar, me quedo con el tradicional (que estaba delicioso) y pido la bola de helado aparte… así puedo degustar el chocolate líquido que brota del bizcocho recién salido del horno y de la contrastante textura del helado.

La pasión que me ha dado el disfrutar de un postre nueva vez, me inspiró a compartirlo… y es que la comida une, inspira y se hace disfrutar… (deberíamos aprender un poquito de la buena comida).

NOTA: A medida que siga en esta persecución de FONDANTs u otros dulces, les prometo compartir.

Nuevas experiencias

Definir la vida, es perder el tiempo. Es imposible. La vida se vive, ni más ni menos.

Aunque talvez creyente de conocer cada esquina de mi recién adquirido apartamento, este fin de semana me percaté de que cada objeto, cada espacio tiene un sentido muy diferente…

El sentarme en la silla de la mesa en la que nunca me había sentado me dio una sensación diferente. El estar de espalda a las ventanas abiertas, expuesta a la mirada de cualquier vecino pendenciero me daba una dosis de adrenalina y curiosidad.

El quitar el centro de mesas y llenar el espacio de forro de libro, lápices, objetos tecnológicos y la tenue luz de unas lámparas recién puestas me dio esa sensación que me faltaba sentir de tener un espacio mío e inspirador… tal como en los tiempos de estudiante, donde te adueñas de una esquina y solo allí te sientes en comodidad de estudiar y escribir (o al menos a mí siempre me pasa eso…, me acostumbro a una burbujita invisible, y sólo allí logro una continua concentración).

No se si fue la sensación de descubrir nuevas formas de disfrutar mis espacios, o la llegada de un libro inspirador a mis manos…, pero he decidido buscar cada día una nueva sensación en las más simples y cotidianas cosas de mi vida.

Estoy segura que de salir al frente de mi casa, con nueva actitud, descubriré maravillas en mi alrededor que nunca he apreciado…

 

 

 

Tan justos como el tiempo

En tiempos de un narcoestado, de decenas de casos incomprensibles, de juzgados mal juzgados.

En tiempos de problemas con amigos, de escritos leídos en el tono inadecuado, de malentendidos  e incomprendidos.

En tiempos donde anhelamos justicia, buscamos una medida… un perfil…

…Unos motivan a ser justos como los jueces, otros a ser justos comos los padres… unos invitan a ser justos como las leyes y otros a ser justos como el juzgado…

… “Deben ser justos como la Iglesia” … “deben ser justos…”

Pero todos son parámetros de la tierra…, parámetros modificables, y con esos parámetros… al final, lo justo es injusto.

Y justo cuando me iba desanimando ante la impotencia de no encontrar justicia alguna me di cuenta que … debemos ser justos como el tiempo.

El estudiante que espera el viernes un examen sentirá la semana pasar con una prisa inexplicable, pero la madre que espera parir a su primerizo no encuentra la hora de que ese mismo viernes llegue.

Los novios que disfrutan dos horas de película notarán que el tiempo pasó de volada…, justo el mismo tiempo que voló un niño temeroso en un avión y se encontró esas las dos horas más largas de su vida.

La joven que espera los resultados de un análisis… la madre que logra dormir a su pequeño… sienten los mismos minutos en dimensiones tan diferentes…. Pero son los mismos minutos… y así de justos debemos ser.

La justicias siempre pesará sobre uno y aliviará sobre otro, pero debería ser tan firme como el tiempo… tan imparcial como los minutos… tan perfectos como el tic tac del reloj.

Si una lección debería haber en derecho… si una lección debería haber en la vida es que tenemos que aprender a ser justos como el tiempo.

Empaqué por cantidad y no por calidad

Teniendo una tienda de papelería, me he acostumbrado a que mis últimos viajes hayan sido cargados y con sobrepeso. Las técnicas las fuí mejorando, y lograba poner lo más pesado en la maleta de mano, evitando así mayores cargos en las dos grandes que siempre chequeaba.

Mi último viaje fue de plena diversión, no realicé ninguna compra para mi tienda, más se me olvidó apagar el “modo ahorro” de espacio, y al empacar mis pertenencias colocaba lo más pesado en la de mano, y no necesariamente lo más importante o costoso.

“Para hacerles el cuento corto”, la maleta que tenía mi celular nuevo, una cadenita de oro, un cargador de laptop y, entre otras cosas, dos nuevos polo, se “atrasó”, llegando dos días después. Hoy me hacen entender que los de “seguridad” notaron la presencia de esos artículos, junto a un printer y demás, y prefirieron retenerla para un “chequeo preferencial” y enviármela dos días más tarde sin los 4 artículos mencionados al principio.

He pasado malos ratos, he llorado de impotencia y he hecho de mi día cotidiano el visitar el aeropuerto. Sí, no debí entrar eso ahí, más estoy con las reglas pues se supone debo entrar en mi maleta lo que desee (siempre que no esté prohibido) sin temor, pues pago caro mis vuelos para recibir “seguridad”.

Pero aparte de aprender de mala manera a empacar hasta con inventario, esta experiencia me hace pensar que a veces hacemos el mismo método de empaque en nuestras vidas, sin darnos cuenta de que lo más importante no es necesariamente lo más pesado, sino lo que más calidad tiene.

Cuántas veces dejamos en la maleta que enviamos en la oscura cadena, a nuestra familia, nuestros verdaderos amigos o talvez el verdadero amor, por llevarnos en la maleta de mano los momentos pasajeros, los amigos inciertos o las cosas que nos dan placer por pocos segundos.

Cuántas veces hemos cambiado una buena conversación o compañía, por un “bonche” de madrugada, sin saber si lo aprendido en esas palabras nos puede ser de gran ayuda en el futuro.

Tal vez a veces empacamos lo que vemos grande y pomposo en nuestro día a día; tal vez trabajamos para lujosos carros o casas y al ver atrás nos damos cuenta que no disfrutamos el viaje, empeñando el tiempo en lo que no nos gustaba… y llegamos a la etapa final vacíos; sentimos que alguien se llevó de la maleta grande lo que realmente nos iba a llenar de satisfacción.

A ver si con ésta realmente aprendo a “empacar” para el viaje de mi vida… aún (creo), me quedan años dando vueltas, y aunque es importante empacar en la maleta grande satisfacciones materiales, y darse sus gustitos de vez en mes, solo espero que vaya acumulando en mi “carry-on” lo que mi alma realmente necesita, evitando así que un perturbador se encargue de robárselo.

Extraño tu voz

Qué bueno es tenerte en mi BlackBerry, leo tu nombre a cada instante. Quizá quiera jugar a que me hablas y ver esa carita amarilla en la pantalla.

Pero qué tremenda tentación es hablarte, tocar tu nombre con las letras, o la bolita que funciona de cursor.  Y a veces quisiera borrarte, no tener acceso a tu nombre y esperar me busques por otra vía de comunicación.

Hemos perdido la pasión de las palabras, el ver tu nombre acompañado del sonido del celular que me indica, quizá con una foto tuya, que me llamas, que me buscas, que quieres escuchar mi voz.

Me parpadeaba el corazón al ver ese nombre sobresalir, con un número por debajo que me aseguraba que eras tú, y ahora sólo basta esperar el agudo y corto sonido que implica escribiste algunas letras – de hecho, espero que seas tú. ¿Qué me asegura que eres tú? ¿Qué tal si quiero confesarte algo, y no estoy segura que estás leyendo a solas? Me gustaba que sólo escuchaba tu voz, que era entre tú y yo.

Intentamos hablar, de verdad lo hicimos, pero necesitábamos confesarnos con los dedos. No sabíamos manejarnos con la voz. ¿Acaso se me atrofiará mi herramienta de trabajo? Si no fuera por mis comentarios frente a las cámaras tal vez generara menos de 800 palabras al día – ¿No que las mujeres hablamos más de 2000?.

No sé, en verdad no me importa. Sólo quisiera generáramos unas 300 al día entre tú y yo. Con eso me conformo. Menos si deseas. Dame 5 minutos de tu voz. Sorpréndeme. Temo llamarte. ¿Lo hago?. Nah, no quiero pasar por tonta. Te esperaré.

Ay…los hombres y sus mentiras!

Me encanta poner estos temas en Twitter. Siempre salen defensores o aludidos, pero siempre dan de qué hablar: las relaciones de pareja.

Sólo tuve que publicar “Qué rabia me dan las promesas de los hombres. Tan falsas. Pero más pique me dan las mujeres (incluyéndome) que nos las creemos!!!!” para recibir tantas respuestas.

@iamdra, como una expresión de desahogo escribió “son tannnnnnnn jabladores!!!!” y en segundos @cristycoste dijo “Y nosotras taaaaannn ilusas!!”. Sólo me pude reír: ¡qué cierto es!

Fue solo ahí que @claudiamateo me escribió “es lamentable, pero eso se terminará cuando las mentiras dejen de existir” y sólo le pude responder: “o sea que nunca”.

Pero la mejor de las respuestas me las dieron los hombres, y es que sólo ellos saben al 100% por qué lo decimos.

Nuestro querido @bolivarvalera, siempre defensor de las mujeres a quien no tiene al asecho, nos dice que no los llamemos mentirosos, más bien creativos. Y eso me deja solo una opción: pensar que es la profesión del “buen macho” ser creativo en las palabras, para llegar a conseguir esa “hembra” anhelada.

Más el mismo joven nos comentó que: “el hombre que no dice mentiras no se levanta ninguna mujer, a ustedes les gusta oír mentiras, que le pinten pajaritos en el aire”.

Y no fue solo hasta ese “tweet” que llegué a pensar que esa es justo la prueba de “amor” que ponemos. Mientras aves exóticas exigen al posible macho caer de las más extravagantes alturas o luchar con la competencia para mostrar su fortaleza, nosotras, inconscientemente, les pedimos que mientan, para sólo así comprobar qué tan creativos son y permitirles llegar a rompernos el corazón.

Ya estaba desolada. Hasta @rcavada me escribió: “por qué tanta agresión a los hombres?” y sólo pude contestar:  “No, con los hombres no…con el estereotipo”.

Pero nunca es más oscuro que cuando va a amanecer, y fue justo ahí (y justo antes de cerrar el tema, pues tenía clases a las que asistir) que @VGomezCasanova me mandó un mensaje diciendo:  “El hombre que habla mentiras para conquistar una mujer debe entender que la mujer termina enamorándose de las mentiras, no de él”.

Y ahí dije, qué bueno es que hasta mentiras nos digan, pues me dio un tema que escribir. Qué bueno que no todas las verdades son absolutas, sé que no todo es así.

Mi próxima cita

Quiero que mi próxima cita sea desayunando. No quiero hacerte esperar por el maquillaje. Quiero que me veas al natural.

Quiero que mi próxima cita sea en las afueras; tal vez frente a una salida del sol, a un oleaje que choca, o a una montaña que, frisada en su destino, nos enseñe un hermoso paisaje.

No quiero ver finas paredes encuadradas; quiero sentir el aire fresco que nos permitirá fluir las palabras; aquellas que armarán una conversación que recuerde por días; quizá por meses.

Quiero que mi próxima cita sea tan especial que no tenga que siquiera llamar a mis amigas para contarles; que sea tan especial que sólo tú y yo sabremos de lo que hablamos.

Quiero que mi próxima cita no sea planeada. Tal vez sí. ¿Qué más da?

Quiero que mi próxima cita sea contigo.

¡Si! Me gustan los primeros besos

Un primer beso es siempre involvidable. En mi caso, me gustan más los “nuevos primeros besos” que el original, pues la seguridad da un nuevo matiz a la siempre interesante e intrigante experiencia.

Al preguntar a mis amigos de Twitter cómo les gustaban los primeros besos, definitivamente reinó la respuesta del “suave y lento beso”, aquel que permite reconocer el área “virgen” para tu cuerpo.

Yo también hubiese dado la misma respuesta. Es siempre un bonito proceso el iniciar el reconocimiento de ese ser que se aproxima; es confirmar una hipótesis de ideas y sueños (al menos yo siempre imagino, según las manos, los labios y el físico, la forma en que besará). Un primer beso es romper una barrera que te llevará al triunfo o al fracaso, pero que en verdad te dejará una huella, una que no permitirá que la relación sea al 100% igual.

Pero leer respuestas como…

“Es casi imposible olvidar un beso de extrema intensidad, que solo se compare con las llamas del sol mismo!! (@logan_008)”

“Se da el caso de que puedes estar deseando una persona por mucho tiempo, y cuando tienes en chance lo haces pasional (@Radioheader)”

..me hicieron recordar que esa pasión amarrada por un tiempo; esa pasión que apenas se ha comentado, pero se ha manejado con la mirada, a veces no soporta ataduras, y al encontrar una escapada no da tiempo al reconocimiento y sólo da tiempo a explotar en una oleada de besos apasionados.

¡Si! Me gustan los primeros besos. Tal como dijo @LuisTL “Los besos no se condicionan, simplemente se reciben con el alma lo más abierta posible!!!”

Y Aunque a veces la pasión es más fuerte que el corazón, sigue siendo uno de los más interesantes baúles que abrir, una de las más sutiles incógnitas que resolver, una de las más deliciosas caricias que recibir.

¡Si! Me gustan los primeros besos. Pero lo que más me gusta de ellos es despertar la mañana siguiente, sólo para darme cuenta que no era un sueño; para recapitular cada uno de sus pasos en mi boca y darme cuenta que esa mañana siento un poco más que ayer.

¡Si! Me gustan los primeros besos a la mañana siguiente, pues allí, a solas, me río y me doy cuenta que soy capaz de amar con los labios, aún cuando el corazón no ha dado comando.

Hoy perdí mi BBM

Siendo las 11:35 de la noche, en plena víspera de la segunda entrega de tesis, con un viaje planeado para las 7 de la mañana, y dos trabajos para la tarde del miércoles, no puedo más que tomarme unos minutos extras para dedicárselos a mi perdida aplicación de mi amado artefacto digital; aquel que me ha permitido convertirme en un ser menos social, para convertirme en un objeto andante que utiliza lo que antes se llamaba dedos, para ser el conector de letras que constituyen la nueva conversación.

En eso me he convertido. He dejado de ejercitar mi cuerpo, para ejercitar mis manos. He cambiado las letras de los libros, por las letras compartidas entre diferentes autores: ustedes, que diariamente me “nutren” de sus palabras. Me he convertido en una adicta insaciable de la tecnología informal, aquella que me hace verla como una aplicación indispensable, mas me convierte en un ser sin conocimientos completos. ¿Aun no estás seguro? Pregúntame algo de tecnología: NO SE NADA!… mas no puedo vivir sin ella… Pregúntame de un buen libro: Apenas recuerdo el que deje en el baúl de mi vehículo, con una marca en la página 153, la cual se convertirá en definitiva si no lo desempolvo en los próximos días.

Esa soy, un ser que tal vez tenía días sin inspirarse aun viviendo hermosas experiencias, más que llegó a escribir un Post para su Blog en menos de 10 minutos luego del estrés de ver perdido el Messenger de su Blackberry.

Esa soy, una adicta insaciable, pero al menos hasta en esta adicción encuentro una inspiración. Esa soy: SusanaRod. Esa soy, sin BB, pero aun con voz.

Son las 11:43, y luego de escribir esto, como un entierro temporal, me dedicaré a vivir, sin la necesidad de mi BBM.-

Hoy te vi

Como juego del destino, aquel que nunca nos unió cuando no era necesario, hoy te vi. Hoy, justo el día que talvez necesitaba un abrazo, o una sincera sonrisa.

Te vi en aquel pasillo, improvisado y desprevenido. En nuestros uniformes de trabajo, y con nuestras mentes en lo prohibido, hoy te vi.

La sangre se posaba en tu mejilla, talvez lo hizo en la mía, pero debo admitir que mi tez dorada es sagrada compañía en momentos como ese. Pero te vi.

Cortos minutos, un abrazo, unas palabras cruzadas y una sonrisa sencilla. Vaya combinación. Debíamos seguir, pero nuestras manos no lo permitían; no se dejaban de acariciar, hasta que las forzamos a seguir sus vidas. ¡Hoy te vi!

Y como si el universo no pudiera mostrar mayor admiración hacia nuestra relación, decidió abrir el cielo y derramar bendiciones por doquier. Envió una fría brisa que por mi ventana entró, y me acarició.Y sólo supe sonreir.

No estuve frustrada, no me entristecí, no me molestó el saber que talvez pase un largo tiempo en volverte a ver. Solo me importó que hoy te vi. En un día como hoy comprendí que fuiste un preciado regalo, un maravilloso enviado, que dentro de tormentas e incertidumbres me ayudaste a crear una fortaleza en mi personalidad, y a notar una triunfadora en mí.

Hoy te vi, y vi ese ser maravilloso, que donde llega irradia una impresionante luz, cargada de bendiciones. Hoy te vi, y aunque por ahora no te vuelva a ver, se que en cada espacio que estés saldrá un ser bendecido, un ser feliz.

Qué bueno que hoy te vi.

Tengo un arete en el ombligo

Tengo un arete en el ombligo, lo veo y creo que es una extensión perfecta de mi cuerpo. Tengo un arete casi sagrado, que muestra la actitud de liberación que un día quise mostrarme a mí misma. Es un arete maravilloso; es liberal pero escondido, no he de mostrarlo en reuniones formales ni en conversaciones con “adultos” ni “personalidades”. Pero aun estuviera en la más formal de las situaciones, se en mi interior, que tengo un arete en el ombligo que me recuerda lo libre que soy. El brilla. No tanto que deslumbre, pero lo suficiente como para hacer que mi ombligo sea importante; para que se sienta como una estrella caminando en la alfombra dorada. Ese es mi arete especial, aquel que muestro airosa al brillante sol que se refleja en el agua de la playa. Es aquel que distrae la atención de cualquier defecto que pudiera tener, o aquel que haga fijar la mirada justo en el abdomen: esa es la más temida de las miradas. Pero es mi arete, es mi ombligo. Y aunque muchos dirán que es inservible, hoy carga la labor de recordarme que soy yo, libre de mis actos, consciente de mi cuerpo. Y ese arete que carga mi ombligo me recuerda que un día él me dio de comer. Tengo un bello arete en el ombligo, y cuando decida quitármelo probablemente quedará una cicatriz, pero para entonces probablemente iniciaré el escrito diciendo: tengo una cicatriz en mi más bella cicatriz.

Hoy pretendo marchar

Hoy pretendo marchar, Señor Presidente, porque quiero verlo frente a frente.
No importa si me concede la entrada, su conciencia ya estará enterada.
Se me importa decirle hoy lo que sea, ya duele ver cada queja.
Pero, qué le preguntaré, Señor Presidente? No se, de seguro al caminar llegará la incipiente.
Qué tal un hola para empezar?, olvidaré la diplomacia y formalidad, total, me ha demostrado que no resuelve el hambre el aplicar palabras calóricas y a la vez insípidas.
No quiero caer en clichés, no hablaré del artículo 30 ni modificaciones a la ley; Le dejaré descansar en el tema del petróleo o las movidas de ajedrez.
Quiero ser especial, formularé preguntas tan sencillas, que tal vez le hagan llorar.
A la cabeza me llega de sorpresa preguntar algo como:
-Qué siente usted, Señor Presidente, al ver desde su helicóptero los derrumbes?
-Se sienten desde allá arriba los hoyos de la autopista?
-Siente usted la inseguridad viajando al anochecer protegido entre guardias?
Y tal vez se me ocurran preguntar, al menos que me desvíe en sus respuestas, alguna que otra preguntita personal.
-Y su familia, Señor Presidente, se enorgullece de usted?
-Y usted? A quién vio esta mañana en el espejo? Al presente, pasado o futuro? Al amor o el desamor?
-Vio al pueblo dominicano hoy?
Se que es un mal borrador. Pensaré en otras preguntas, Señor Presidente, pero mientras, segura estoy que luego de marchar hasta el Palacio, terminaré diciendo algo así:
*Hasta aquí la entrevista, la que hice con suelas gastadas y sudor empastado, simulando así al dominicano promedio que quiere preguntarle al Presidente si penso en ellos hoy. Volvemos a los estudios.

Amores de lejos…

“A ver a ver, ayúdenme a completar la frase…” pregunté en Twitter, y como es de esperar, llovieron los Tweets diciendo “felices los cuatro”, y “amor de pendejos”.
Pero yo quería llegar más lejos, quería hurgar en sus más profundos sentimientos para encontrar esa respuesta que tanto llame la atención, o tal vez justo aquella que “me llegue”, aquella con la que me identifique.
Unas un poco más “profundas” completaron con: “Facturas de teléfono BIEN altas”, “dando ruedas llegaremos a vernos” o “gasolina por un tubo”, las cuales, con su tono de jocosidad iban dando poquito a poco en el clavo.
Pero la que en verdad me cautivó fue “…amores perfectos, si el amor es real (embute, amores de lejos no funcionan)..”. La leí y no hice más que sonreír e iniciar a escribir, pues, pareciendo tan simple, tiene una gran certeza: ¡Qué ilusos nos vuelve el amor!
Yo tuve amores de lejos, y les digo que inicié la frase así mismo: si es real, funcionará. Pero no de lejos de 2 horas en carretera, lejos de 4 horas en avión. Y ahora solo me río, porque me di cuenta que se me olvidó leer “las letras chiquitas” o las palabras en paréntesis, y es ahora, 3 años mas tarde que me di cuenta que no fue la mejor decisión.
Pero ¿saben qué?, yo soy peor de ahí…vivo enamorada del amor. Y les juro que si minutos después de escribir esto me enamora un “vive lejos”, probablemente “caiga en el gancho”, pues más que por reglas, vivo de ilusión en ilusión.

Aquí escribió la vieja de 22

¿Quieren saber la verdad? Mi inspiración real surgió en Twitter. El ver que tantos se han contagiado de mi obsesión con el 11:11 y otros tantos ya piensan en mí al comer me hizo sentir bien, me hizo sentir real. Y es justo en esa “realidad” que quiero hacer énfasis aquí en mi “bloCK”. Sé que trabajo en periodismo y que tenemos la visión del profesional “serio y precavido” que vigila cada uno de sus pasos, pero me di cuenta que para tener credibilidad no hay que enmascarar la personalidad.
Soy muy “seria” para mi edad, lo sé… “a cada rato” me dicen la frase que tememos las mujeres: “ayy, yo pensaba que eras más vieja” o la que repiten los jóvenes de estos tiempos “ella si habla bien, parece una mamá” . Si, parezco mayor, pero he aprendido a vivir con eso. Pero el hecho de parecer mayor no quita que a mis 22 años tenga las energías y la juventud para “exhibirme” a través de mis palabras, para mostrar, a través de un espacio “mío, de mi propiedad”, sin reglas ni estatutos, sin contratos ni sueldos, la verdadera YO, la verdadera SusanaRod.
¡Voy a abrir un blog!, le escribí en un papelito a mi amiga Carola en clases. Suena como algo normal, pero para mí no lo era. Siempre dije que no me gustaban las tecnologías, los “aparatos” y los cables. Los últimos siguen sin gustarme, pero de alguna manera el Twitter, el BlackBerry y las clases de televisión me han hecho cambiar de parecer: me está gustando la cosa.
Bueno, aquí está el “block”. Sorprendida estoy, un poco asustada también, pero muy emocionada por sobre todas las cosas, porque escribiré lo que siento, lo que pienso, lo que soy.